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Circuncisión

En los casos de fimosis, el tratamiento hasta ahora considerado como normal era la circuncisión terapéutica

Circuncisión

La circuncisión es la extirpación quirúrgica parcial o total del prepucio, la parte de la piel que cubre el glande. Desde el nacimiento, el pene está revestido de una capa de piel que lo cubre desde la base hasta el glande. En el glande, el prepucio tiene dos capas de piel, la exterior y la interior, que fluyen entre ellas para proteger la mucosa y conservar la humedad y la sensibilidad.

La capa doble de piel permite aumentar la cantidad de dermis con el pene erecto respecto a cuando está en reposo.

La circuncisión elimina la piel del prepucio haciendo que el glande esté siempre descubierto. Por lo tanto, el glande ya no está cubierto y desarrolla una capa de queratina que tiene una función protectora.

La intervención se puede realizar por razones religiosas, culturales, personales o médicas.

El Prepucio

El prepucio es un tejido especial, formado por una capa interna y una externa, capaces de deslizarse una sobre otra y ambas sobre el glande. Además de tener una función protectora, cuenta con numerosas terminaciones erógenas sobre su superficie y está unido al frenillo, que transmite estimulaciones eróticas.

Sus principales funciones son la protección del glande contra la contaminación y el contacto directo con superficies rugosas y la participación en la actividad sexual como receptor y transmisor de sensaciones eróticas.

  1. Protección: el prepucio, desde el nacimiento, recubre el pene con una capa continua de piel y tiene la misma función que los párpados para los ojos. El prepucio, gracias a la grasa que produce, mantiene la superficie del glande suave, húmeda y sensible, además de mantener la temperatura óptima, el equilibrio del pH y la limpieza.
  2. Defensas inmunológicas: las glándulas de prepucio están diseñadas para producir proteínas antibacterianas y antivirales (por ejemplo, lisozima, también presente en la leche materna y en las lágrimas) y el prepucio, en su parte externa, cuanta con muchas células epiteliales (“Langerhans”), un componente del sistema inmune. Además, la mucosa del prepucio, como todas las mucosas que recubren los orificios del cuerpo, se presenta como primer arma de defensa inmunológica, gracias a células de plasma e inmunoglobulinas capaces de secretar anticuerpos que protegen contra las infecciones. Como se indica en el Manual de Andrología Clínica, de Wolf-Bernhard Schill, Frank H. Comhaire, Timothy B. Hargreave, el prepucio también tiene una “comunidad variable que comprende Corynebacterium, bacterias gram-negativas anaerobias, enterococos y micobacterias” útiles para la prevención inmunológica.
  3. Sensibilidad erógena: el prepucio tiene una gran cantidad de receptores nerviosos especializados que permiten percibir el movimiento y también los pequeños cambios de temperatura y las diferentes gradaciones de consistencia.

Circuncisión y fimosis: la innovación Phimostop para el tratamiento de la fimosis

Hasta hace poco tiempo, en presencia de una fimosis de gravedad media o grande, siempre se había intervenido mediante una circuncisión para eliminar la parte del prepucio en la que se encontraba la fimosis.

Dependiendo de la parte de prepucio fimótica, se procede a una circuncisión parcial o total.

Esto se hacía hasta que se patentó y fabricó Phimostop.

La circuncisión está clasificada por la cirugía como una operación rutinaria, que generalmente se realiza de forma ambulatoria, a la que sigue un período postoperatorio de alrededor de un mes. La intervención, una vez programada y después de visitar a un especialista y realizar el preoperatorio, se lleva a cabo en el hospital de día, la mayoría de las veces con anestesia local. El prepucio se elimina con láser o bisturí y, por supuesto, esto resuelve la fimosis.

En cuanto a las secuelas de la intervención (puntos de sutura, cicatrices, posible inflamación, enrojecimiento y ardor) varían de una persona a otra, pero siempre es importante seguir las instrucciones de higiene y la orientación sobre la medicación postoperatoria dadas por el personal médico.

Acerca de las características y aspectos de este tipo de operaciones, hay artículos y documentos que tratan de captar las diversas características de una intervención tan “vieja” y “sensible”. El debate se centra principalmente en las consecuencias de la intervención, bajo el aspecto médico (para el tratamiento y la prevención de algunas enfermedades) y sexual (en el contexto del placer recibido y dado).

Para el paciente, sin embargo, la circuncisión puede ser especialmente un trauma psicológico y una deficiencia física irreversible difícil de aceptar.

De hecho, no pocas veces, el paciente prefiere vivir con su fimosis en lugar de afrontar la cirugía.

Phimostop: como alternativa a la circuncisión

El objetivo de Phimostop es ofrecer una alternativa a aquellos que quieren evitar la circuncisión. Un método natural que utiliza el principio de la expansión del tejido para permitir la solución de la fimosis sin necesidad de cirugía, evitando los tiempos de espera, a menudo muy largos (dependiendo de las instalaciones sanitarias locales, de 3 a 24 meses), y los altos costos (en caso de operación en instalaciones privadas). 

La idea de sufrir una operación en una parte tan íntima y delicada puede empujar a un hombre a posponer la solución al problema, a ocultarse y a arriesgarse a empeorar su situación a nivel de salud y de relaciones de pareja.

Usando Phimostop se puede hacer frente a la situación en un corto período de tiempo, disfrutar de la regresión de la fimosis sin someterse a operaciones invasivas y mantener las funciones naturales del prepucio.