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Como funciona Phimostop

Phimostop es un protocolo que se implementa a través de una serie de tuboides progresivos de silicona suave médica hipoalergénica, con forma anatómica y sin efectos secundarios. Se pueden usar sin molestias y no impiden la micción. Su uso es sencillo.

Para curar la fimosis relativa o completa

El tuboide que se debe colocar en primer lugar depende del grado de fimosis. En la práctica, se debe utilizar el que se pueda insertar dentro del prepucio, sin dolor, dilatando con un pequeño esfuerzo el anillo fimótico. Hay que tener cuidado de introducirlo como indican las instrucciones y mantenerlo – continuamente o según los intervalos escogidos – hasta que la pequeña dilatación obtenida y consolidada permita, siempre sin dolor ni estrés excesivo, inserir el tuboide de diámetro sucesivo.

Como funciona Phimostop

De la serie de tuboides disponibles en el paquete, elegir el que se pueda colocar en el glande sin forzar excesivamente el lumen del prepucio y sin sentir dolor. Es importante empezar con el tuboide adecuado, evitando recurrir inmediatamente a los calibres superiores.

 

Colocar el tuboide en la cúpula del glande después de haber bajado el prepucio lo suficiente. Después, levantar la piel exterior del prepucio alrededor del tuboide.

 

Luego, con el pulgar y el dedo índice, deslizar y mover hacia arriba la piel interna del prepucio, de modo que el anillo fimótico suba alrededor del tuboide y sufra la dilatación. El anillo fimótico debe entonces “abrazar” el tuboide (N.B.: Si no se lleva el anillo fimótico junto al tuboide, no será objeto de ninguna dilatación). Para hacer que la inserción de Phimostop sea aún más sencilla, puede ser recomendable humedecer el tuboide y el prepucio. Resulta aún más eficaz engrasar la entrada del prepucio con pomadas o cremas suavizantes para facilitar más la inserción del tuboide y el ascenso del prepucio a su lado.

Luego colocar el tuboide bajando las pestañas y aplicando el parche a cada lado. El tuboide insertado se puede mantener en su lugar hasta que se detecte una primera etapa de regresión de la fimosis que permita pasar al siguiente tuboide de mayor calibre (de media son suficientes unas 24-48 horas, pero los resultados varían considerablemente de paciente en paciente). Si la inserción del siguiente resultase difícil, consolidar el resultado prolongando la permanencia del anterior.

 

Proceder sustituyendo gradualmente los tuboides por otros de mayor calibre hasta la reducción de la fimosis. Todo esto debe hacerse sin esfuerzos excesivos y sin ningún dolor.

 

El proceso termina cuando el prepucio se puede bajar a la base del glande sin que se estreche, incluso en estado de erección. De todas formas, es recomendable llevar el tuboide apropiado durante unos pocos días/noches más, incluso después de conseguir la reducción de la fimosis, para permitir que el tejido del prepucio se estabilice sobre el lumen fisiológico y así consolidar el resultado reduciendo la posibilidad de recidiva.

 

Los tiempos de permanencia de cada tuboide necesarios para alcanzar el objetivo son subjetivos y dependen de:
– la antigüedad del anillo fimótico
– la receptividad del organismo a la dilatación
– la necesidad de consolidar la dilatación obtenida
– el tiempo de formación de nuevas células elásticas.

Para saber cuándo es el momento adecuado para pasar al siguiente tuboide se recomienda no centrar la atención exclusivamente en los tiempos de cura indicados – que indican una media – sino en las mejoras efectivas de la dilatación conseguida. Las reacciones y los tiempos pueden variar dependiendo de la persona; esto no significa en modo alguno que la cura no esté teniendo ningún efecto, sino solo que se requiere un poco más de paciencia. El momento adecuado para pasar al siguiente tuboide es cuando este último se pueda insertar sin demasiado esfuerzo. Si esto no fuera posible, continuar el protocolo del tuboide anterior para obtener la dilatación necesaria.

Consejos útiles

– El tuboide se puede mantener de forma permanente día y noche o en función de sus propias necesidades. No es necesario sacarlo ni siquiera para orinar. La presencia del tuboide no supone limitación para ninguna actividad, prácticamente se olvida que se lleva puesto.

– El producto se puede volver a utilizar después de ser tratado con agua y jabón o con desinfectantes de amoníaco cuaternario, antiséptico, etc…

– Recordamos que no es necesario utilizar los tuboides más pequeños si el tipo de fimosis no los requiere, ni utilizar los tuboides más grandes si la fimosis ya se ha resuelto con los de menor medida. En la gama de tuboides disponibles, elegir para comenzar el que pueda ser insertado sin hacer un esfuerzo excesivo.

– Los tuboides hasta el cuarto se mantienen en posición aunque no se fijen con las pestañas (cuyo uso o no se decidirá en función de la conveniencia). La ranura de la corona inferior presente en los primeros cuatro tuboides se ha diseñado para facilitar la introducción con un movimiento de giro.

– Durante el uso Phimostop se aconseja usar slips y no boxer para tener más estabilidad y evitar el riesgo de perder el tuboide.

– Es rara, pero no imposible, la reincidencia de estrechamientos parciales del prepucio que pueden ser resueltos mediante períodos cortos de posicionamiento del tuboide que ha logrado la resolución de la fimosis (una noche cada 15/30 días); continuar hasta la estabilización del resultado.

– Una vez resuelta la fimosis, puede ser útil que durante las horas del día se mantenga el prepucio en la base del glande. Esto consolidará el resultado y queratinizará el glande haciendo que sea menos sensible al contacto con la ropa.

Aplicaciones particulare

Para fimosis recurrente
En individuos propensos a fimosis recurrente, incluso en ausencia de eventos inflamatorios, se recomienda el uso del tuboide más adecuado a intervalos regulares (por ejemplo, durante una noche una vez a la semana), con el fin de mantener la elasticidad del tejido del prepucio y un lumen adecuado.

Para evitar fimosis en estados inflamatoria prefimoticos
Phimostop puede prevenir la formación de una fimosisCuando un adulto se dé cuenta de que tiene una inflamación en el prepucio, tendrá que usar cremas antibióticas para curarla siguiendo las indicaciones de su médico. Si durante la inflamación, al mismo tiempo que se usa la pomada, se coloca un tuboide Phimostop adecuado hasta la curación de la inflamación, se evitará que se forme el anillo cicatrizante.

Advertencias

– El uso de Phimostop está reservado para la población adulta.
No utilizar en presencia de lesiones y/o infecciones no tratadas. Compruebe si existe una posible hipersensibilidad al material del que están hechos los tuboides.
No es adecuado para curar un estado de parafimosis (prepucio con fimosis atrapado en la ranura del glande con constricción por “estrangulamiento”).

En general se recomienda:

– lavar las manos y limpiar con agua y jabón los tuboides, el prepucio y el glande antes de su uso;
– tener paciencia y esperar a que se consolide cada dilatación antes de pasar al siguiente tuboide;
– suspender durante unos días el protocolo en caso de inflamación, pasando a tratarla siguiendo las indicaciones del médico.